martes, 28 de octubre de 2008

Interesante ponencia sobre diversidad sexual aprobada en el último Congreso Estudiantil Universitario de la UCR

Declaración sobre la SITUACIÓN ACTUAL DE LA DIVERSIDAD SEXUAL EN COSTA RICA

En sociedades como la tica: neoliberal, católica, apostólica y romana, cualquier diferencia es un pretexto para excluir. Si no somos empresarios y más aún exportadores, y si no formamos parte de la etnia, el sexo, y la preferencia sexual dominantes, sufrimos el martirio diario de la opresión-explotación.
Transexuales, transgéneros, intersexos, bisexuales, gays y lesbianas, conscientes de su situación pero con muy poca combatividad aún, han tenido que resistir la crueldad durante largo tiempo.
Desde que a inicios de los 70’s, la Asociación de Psicología Estadounidense (APA) determinó sacar de su lista de patologías el mito de que detrás de la disidencia a la heterosexualidad yazca una horrenda e impronunciable enfermedad mental, a pesar de la autoridad y el respeto de los que goza esta institución y de que lo mismo hizo la Organización Mundial de la Salud en 1990, poca ha sido la influencia que han ejercido sobre el heterocentrismo de nuestras sociedades: siguen comportándose con la Diversidad Sexual como si se tratara de enfermos/as cuyo mal es contagioso y debe erradicarse o aislarse con la violencia y el insulto, y esto simplemente porque la problemática se enmarca en un sistema que no termina en las instituciones estatales y académicas, sino que continúa en las instituciones sociales como la Familia y la Iglesia.
Ahora bien, es cierto que la Diversidad Sexual en Occidente hoy no significa, como antes, la horca o las llamas. En el siglo XX y actualmente se han dado luchas que han conseguido validar los derechos de la Comunidad en algunos de los países del mundo llamados “desarrollados” como España y Bélgica y frente al mundo académico, sin embargo, hoy en día hay varios equivalentes a la hoguera de aquellos tiempos. Muchos asesinatos son cometidos por fobia a la hetero-disidencia, cerca de un 22% de la población diversa comete suicidio, un 17% lo intenta y sólo un 10% (CIPAC, 2006: pag.4) reconoce abiertamente su orientación; y se le dificulta todavía más a una mujer o a una persona diversa obtener empleo que a cualquier otra en un país como el nuestro con una tasa de desempleo de 6% en crecimiento.
Al mismo tiempo, son víctimas de la cosificación. . La necesidad de aprobar un Proyecto de Unión Civil para legalizar sus uniones de hecho, es un reflejo de ello. Son seres humanos, nadie en teoría lo niega: están constituidos biológicamente como todos/as, tienen las mismas capacidades e incluso hay más de una figura célebre de la literatura y de las ciencias que pertenece a esta Comunidad, y sin embargo, a los ojos de la sociedad: no tienen derecho a lo mismo, no es amor lo suyo sino perversión y van en contra de la naturaleza, es decir, en los hechos, son monstruos. De esta forma el hombre o la mujer que a los ojos de su familia nunca ha sido humano/a, pasa de aberración y vergüenza familiar a una atractiva mina de oro de la cual aprovecharse a la hora de su muerte sin importar dejar en desamparo a quien sí le trató como persona. Les reducen a propiedad privada en estos casos: una cosa más de las que se hereda en el discriminatorio y condenador régimen de herencia en que vivimos.
El Proyecto de Unión Civil entre personas del mismo sexo, en discusión actual en la Asamblea Legislativa, al igual que las aludidas resoluciones de la Asociación de Psicología y de la Organización Mundial de la Salud, no es una solución estructural al sistema político que permite el imperio de las discriminaciones y de la cosificación del ser humano, es decir, no acabará con el sistema de opresión patrón-obrero/a, hombre-mujer, criollo-indígena, padres-hijos/as, ni es tampoco la solución para acabar con la homo-lesbo-fobia; pero en tanto atenuante de la inseguridad reinante que genera la vida conforme a la competencia capitalista, y que hace que las personas más desafortunadas vivan en función de la supervivencia limitada y no de la vida íntegra, es un importante avance político, pues busca defender los derechos de las uniones gay-lésbicas a ser aprobadas de igual manera que el resto de uniones en esta sociedad.
No obstante, la Alianza Evangélica y la Iglesia Católica, pilares ideológicos de mayor fortaleza en relación con la discriminación por preferencia sexual, haciendo "una demostración derrochadora del principio cristiano de amor al prójimo", y olvidando sus viejas querellas, han salido a manifestarse multitudinariamente, infundiendo el horror en quienes nos esperanzamos en poder realizar nuestra vida sexual y amorosa, sin importar que sea/n hombre/s o mujer/es a quien/es amemos o deseemos. La marcha del 25 de julio del año en curso contra el susodicho proyecto, y la marcha del 31 de agosto en defensa de la familia, ambas apoyadas por Guyón Massey, han sido las más significativas muestras de este irrespeto. No salieron a manifestarse contra el modelo económico antisocial y neoliberal y sus leyes de implementación, ni contra la alienación de los mantos acuíferos o contra el abuso de las empresas piñeras en el uso de bromecil y diurón o contra la legislación costarricense que lo permite - luchas que deberían inspirar nuestro concepto de Bienestar Social-; se manifestaron contra la Comunidad Gay-Lésbica, contra su derecho al reconocimiento de su humanidad, contra la libertad de la gente a auto-determinar su sexualidad. Y a diferencia de las masivas marchas contra el TLC en años anteriores, a esta marcha conservadora sí que le dieron cobertura los diarios nacionales como La Nación, también a la marcha del 31 de agosto que no fue tan explícita como la primera, pero cuya única implicación deriva en la exclusión de los gays y de las lesbianas de ese concepto católico de familia perfecta, versión latinoamericana del "American family dream".
Desde el XXII Congreso Estudiantil Universitario de la UCR, repudiamos esta ola de manifestaciones homo-lesbo-fóbicas, y despreciamos con vehemencia las acciones que para impulsarla ha ejecutado el diputado Guyón Massey. Consideramos que es inadmisible que se agarre dinero del Estado, en teoría dinero de los/as costarricenses, para pagarle el salario a un promotor de la discriminación. El ser humano debe poder ser libre de auto-normarse económica, política y sexualmente.
Por lo tanto:
a) Exigimos la renuncia de Guyón Massey, diputado de Restauración Nacional, por ser representante ideológico de estas vergonzosas discriminaciones a la Comunidad GLBTTI (gays, lesbianas, bisexuales, transgéneros, transformistas e intersexos)
b) Apoyamos beligerantemente el Proyecto de Unión Civil entre personas del mismo sexo, y más allá, también el de adopciones, para cuyos efectos mostramos nuestro desacuerdo rotundo con la Reforma del artículo 107 del Código de Familia, presentada por Guyón Massey, para que las personas con orientación sexual por el mismo sexo no puedan adoptar.
c) Rechazamos la iniciativa de realizar un referéndum que pondría a votar a un 90% de la población sobre los derechos humanos de un 10% constantemente en crecimiento, y para cuyas campañas, la de la oposición al proyecto empezó desde que nacimos, mientras que la que lo aprueba apenas comenzaría.
d) Emplazamos al Consejo Universitario a pronunciarse en contra de la discriminación por preferencia sexual y a favor de la Unión Civil y adopción por parte de personas del mismo sexo.

¡Por una Costa Rica Diversa Sexualmente! ¡No a la discriminación por preferencia sexual!
Por Wilmer Araya
Estudiante de Filosofía UCR
Suárez Rehaag, Daria; Madrigal Ballestero, Francisco; Calvo Ugalde, Adrián (2006) Suicidio en la población gay-lésbica costarricense. Recuperado el 11 de septiembre del 2008, de CIPAC: http://www.cipacdh.org/investigaciones.

3 comentarios:

kA dijo...

El autor del artículo es el estudiante de Filosofía de la UCR, Wilmer Cubillo. Este artículo forma parte de las ponencias del pasado XXII CEU.

Karina

Unknown dijo...

Sobre el asunto de la unión civil matrimonial de los homosexuales, un allegado a mí me comentó que tal unión es con el fin de adquirir los mismos derechos los cuales poseen los matrimonios heterosexuales; por lo tanto, me parece que es un motivo de mucho peso con el fin de que lo apruebe la Asamblea Legistativa.
Por otra parte, una vez en una iglesia evangélica en Alajuela, el pastor estaba predicando de manera tajante y de tono violento lo siguiente: repudiar a los homosexuales y lesbianas pues es un mal y se debe erradicar. Cuando dijo eso, pensé: ¿Cómo puede hablar de un individuo así, por que al fin y al cabo es un ser humano y es un prójimo al cual hay que amar como otro hermano de la iglesia? Simplemente, repudiable.

Anónimo dijo...

Ve lo que le pasa, girasol, por andar metièndose en iglesias...